rimer y solitario tanto que encajaría en toda la competición, evitó un bochorno de libro. Parapetados atrás, los chavales de Queiroz aguardaba un fallo español para salir al contragolpe, sirviéndose para ello de truculentas acciones y faltas innecesarias. No buscaban el balón. Ni tampoco un juego ofensivo. Como llevaban haciendo todo el Mundial. Pero contra los nuestros, eso no vale. Dueña y señora del juego, y con Xavi e Iniesta haciendo de las suyas, la gloria española era cuestión de minutos. Y llegó tras una genial combinación a los 62' de juego, en un premio a la insistencia. El fusil de Villa superó el ímpetu de Eduardo tras un rechace. Justo cuando más lo necesitaba España. miércoles, 30 de junio de 2010
Octavos de final: La maravilla que tumbó a Portugal
rimer y solitario tanto que encajaría en toda la competición, evitó un bochorno de libro. Parapetados atrás, los chavales de Queiroz aguardaba un fallo español para salir al contragolpe, sirviéndose para ello de truculentas acciones y faltas innecesarias. No buscaban el balón. Ni tampoco un juego ofensivo. Como llevaban haciendo todo el Mundial. Pero contra los nuestros, eso no vale. Dueña y señora del juego, y con Xavi e Iniesta haciendo de las suyas, la gloria española era cuestión de minutos. Y llegó tras una genial combinación a los 62' de juego, en un premio a la insistencia. El fusil de Villa superó el ímpetu de Eduardo tras un rechace. Justo cuando más lo necesitaba España. Octavos de final: Brasil 3-0 Chile. La 'Canarinha' se exhibe ante Chile
ción. Tras Corea del Norte, Costa de Marfil y el trámite ante Portugal, esta vez la víctima fueron los chilenos del ‘Loco’ Bielsa, una de las gratas sorpresas de la cita, que se habían plantado en octavos con seis puntos y un juego alegre y vistoso que a punto estuvo de meter en problemas al combinado español el pasado día 25.Pero ante Brasil, y en unos octavos de final de un Mundial, las cosas cambian. Es otra historia. Ahí es donde comienza el torneo para la Canarinha, que se encuentra en su salsa en esta clase de partidos. Y más aún con el nuevo modelo de Dunga que, aunque criticado, es de una efectividad enorme.
Los brasileños salieron al campo muy intensos en defensa pero tranquilos, esperando a que llegase su oportunidad. Chile, al igual que frente a España, trató de tomar la iniciativa en esos primeros minutos de juego, pero con una gran diferencia a su favor: esta vez en punta se encontraba el peligroso Chupete Suazo, ya recuperado de su lesión, lo que añadía es pizca de presencia en ataque que le había faltado a los de Bielsa hasta entonces. Sin embargo, Brasil se mantuvo fiel a su nuevo estilo, agazapándose en los primeros compases del partido cerrando bien sus líneas en el centro del campo. Los chilenos no lograban penetrar en el sólido entramado defensivo brasileño y, pasado el primer cuarto de hora de juego, los de Dunga comenzaron a cambiar de actitud, buscando algo más la portería rival aunque sin demasiado peligro. El partido entonces ya empezaba a inclinarse hacia el lado que le gusta a la nueva Seleçao. Chile no tenia soluciones ante la presión brasileña, y Suazo se encontraba demasiado solo arriba como para poder crear el más mínimo peligro entre la sólida defensa comandada por Lucio.
Así, Brasil fue adelantando poco a poco sus líneas, aunque cediendo todavía la posesión de balón a los chilenos, esperando una contra mortal que encarrilara el partido. Las jugadas de peligro comenzaban a llegar, y en una de éstas, un córner botado de manera excepcional por Maicon, Juan anotó el primer gol del partido con un cabezazo inapelable que enmudeció el estadio por un momento.
La pentacampeona, sin hacer nada del otro mundo y con insultante facilidad, se adelantaba en el marcador, algo que resulta muchas veces clave en estos encuentros. Y así ocurrió.
Bielsa trataba de animar a sus jugadores, hundidos ante el gol brasileño, pero no sirvió de mucho. La Canarinha, crecida, es un martillo cuando está por encima, y apenas tres minutos después llegó el segundo, una contra de manual dirigida por Robinho y culminada por Luis Fabiano, que encarrilaba el pase a la siguiente ronda. Los chilenos observaban, atónitos, como el partido y el torneo se les escapaban de las manos sin poder hacer nada por evitarlo. Ni el genial Bielsa encontraba soluciones con las que intentar dar la vuelta al partido. Es lo que tiene la nueva Selección brasileña, un conjunto extremadamente efectivo y constante, muy difícil de batir y capaz de resolver un partido en dos contraataques.
Así, sin desplegar un juego excesivamente brillante o atractivo, los de Dunga se retiraban a los vestuarios con un 2-0 que dejaba los cuartos prácticamente a tiro.
Mientras tanto, los chilenos, dominadores del partido, veían abrumados como su sueño se esfumaba sin apenas darse cuenta.
El ‘Loco’ realizó cambios ofensivos para tratar de mejorar el equipo y cambiarle la cara al partido, manteniendo en el campo al desaparecido Suazo e introduciendo al incisivo Valdivia y al peligroso Paredes. Chile mostró entonces su cara más directa, con Sánchez y el mencionado Valdivia muy activos arriba. Pero la seguridad de Lucio y Juan (con la inestimable ayuda del rejuvenecido Gilberto Silva) y los reflejos de Julio César, el mejor portero del campeonato, permitieron a Brasil completar el trámite de los segundos cuarenta y cinco minutos sin mayores problemas.
Además, y como no podía ser de otra manera, cuando más ‘achuchaba’ Chile, Robinho, Kakà y compañía se encargaron de ‘matar’ definitivamente el partido con otra contra de libro que finalizó el díscolo ex jugador del Madrid, una de las grandes estrellas del torneo.
Así pues, 3-0 ante un equipo, el chileno, que, a pesar del resultado, se despide del torneo con la cabeza alta y la sensación de poder haber hecho algo más. Pero enfrente tenia a la apisonadora de Dunga, un equipo temible que ya se ha convertido en el máximo favorito a ganar el Mundial y que espera a Holanda en el que será, con permiso del Argentina – Alemania, el gran partido de cuartos de final. No se lo pueden perder.
Octavos de final: Holanda 2-1 Eslovaquia: Robben aniquila el sueño eslovaco
control del choque.martes, 29 de junio de 2010
Octavos de final; Ghana 2-1 EE.UU: Dios guía a los hijos de África.
Un pequeño país, entre la multitud africana, situado en la zona occidental de África, en la costa atlántica, uno más del montón, con una bandera que parece la copia de muchas otras vecinas, con hambre y pobreza a la orden del día, como todos los demás, es ahora el espejo en el que se mira toda África. Ghana traspasa fronteras, y su fútbol une a millones de africanos. En 'su' Mundial, el que debía romper las distancias entre desarrollo y subdesarrollo en todos los sentidos de ésta rica palabra, África, tras un inicio desolador, ha encontrado un motivo al que agarrarse para disfrutar, en muchos casos, para seguir adelan
te, para vivir.
tantos años, al que prestaban atención únicamente en citas aisladas, como el Mundial que organizaron en 1994, o el sorprendente rendimiento de la selección yanqui en 2002, donde rozaron las semifinales. Pero mas allá de estos eventos ocasionales, el fútbol era un deporte minoritario en los Estados Unidos. Nunca habían salido futbolistas ni siquiera interesantes en el país norteamericano, pues tampoco se habían profundizado en materia, porque queda claro que en un país con las dimensiones y las posibilidades estadounidenses siempre hay gente para todo. Sin embargo, con la llegada del nuevo siglo, nuevos talentos han visto la luz, encabezados por uno de los pioneros, Claudio Reyna, y que ahora encuentran su máximo exponente en los líderes de la selección yanqui, como Landon Donovan o Clint Dempsey, o que en un futuro puedan constituir una referencia a nivel mundial, como Freddy Adu. Buen ejemplo de la dimensión que ha alcanzado el 'soccer' en los Estados Unidos es el seguimiento tan intensivo que están llevando a cabo de la cita mundialista personalidades del país como Bill Clinton o el actual presidente, Barack Obama. octavos de final: Argentina 3-1 México. Dos errores hunden a los aztecas.
Han comenzado los octavos de final. Ya no hay marcha atrás, ahora los seleccionadores, jugadores y aficionados de sus respectivos países se lo jugarán todo a un sólo partido. Ya no vale mirar hacia delante, pensar en oportunidades para enmendar los posibles errores surgidos, buscar excusas....de ahora en adelante, el que pierde hace las maletas para ver desde su casa el camino de los demás hacia la gloria.
Así es el fútbol, un deporte que mueve pasiones. Un fenómeno que abarca mucho más que una simple victoria o derrota. A veces incluso aparece en él la poderosa figura del destino, del azar o suerte, otorgando la victoria en algunas ocasiones a aquellos que hicieron todo lo posible para conseguirla. Otras veces a la inversa, siendo injusto. Pero hay ciertos elementos mucho más temidos en el mundo del balompié: Los árbitros.
Y es que pueden llegar a ser mortales para un equipo, con sus decisiones a menudo incoherentes. Esto es inevitable, pues todo el mundo tiene derecho a cometer errores....el problema surge cuando dichos errores son suficientes para influir sobre el resultado de un partido, disputado por dos selecciones que se lo juegan todo en esa cita.
La segunda jornada de octavos de final suponía para muchos mexicanos y argentinos como el comienzo de su verdadero mundial. México se enfrentaba a Argentina con cierto aire de revancha, tras ser eliminados por los mismos en Alemania 2006.
Lo cierto es que el conjunto dirigido por Javier Aguirre salió al campo con agresividad y buen juego, situándose la balanza muy equilibrada. La movilidad del esférico incluso recaía en los aztecas."Chicharito" Hernández llegaría a crear una ocasión de peligro que ensalzó las grandes dudas surgidas en torno a la zaga albiceleste. Carlos Salcido estrelló un balón en el larguero a los 8 minutos y Andrés Guardado rozó el palo derecho de Romero al siguiente.
Pero los de Maradona pronto se adelantarían con una jugada de picardía por parte de Tévez. Una precipitada salida de Pérez bajo palos facilitaba un rechace hacia Messi, y este a su vez ponía el balón en bandeja para ser cabezeado por el Apache en fuera de juego. El tanto subió al marcador, ante la indignación de los mexicanos, que fueron inmediatamente a reclamar la decisión del juez de línea. La jugada se pudo ver repetida incluso en los videomarcadores instalados en el estadio, pero aún así Argentina se adelantaba 1-0. La actuación del colegiado encargado de arbitrar el Alemania-Inglaterra parecía planear sobre Johannesburgo de nuevo.
Minutos más tarde, un error garrafal de Ricardo Osorio a escasos metros del área terminaría por hundir a los de Aguirre. El “pipita” Higuaín aprovechaba su pase errado para recortar a Pérez con calidad y anotarse el segundo tanto para Argentina.
Los sentimientos de todos los mexicanos se podían recopilar en la expresión de su seleccionador, atónito antes dos errores inesperados, uno arbitral y el otro causado tal vez por las circunstancias, pero definitivamente hiriente que suponían para la “tri” un reto prácticamente imposible. Evidentemente se antojaba improbable una remontada ante los favoritos, pero quedaba tiempo y en el fútbol la esperanza es lo último que se pierde.
Se podría decir las protestas y verse abajo en el marcador sacaron a México del partido. Márquez vio una amarilla y el equipo, hasta ese momento bien plantado en el campo, se desdibujó.
La salida de Pablo Barrera por Adolfo Bautista en el descanso dio más profundidad al juego de los aztecas, dando trabajo a la zaga albiceleste. Las llegadas cada vez más peligrosas de México suponían todavía un atisbo al que agarrarse, pero la falta de puntería fue fundamental para el golpe definitivo.
Tévez, que esta realizando un espléndido Mundial, volvía a actuar como verdugo, y tras revolverse en la medular del área, dirigió un tremendo zapatazo hacia la escuadra.
Argentina había terminado de derribar a su rival, y se veía en cuartos sonando fuerte, como una de las grandes candidatas a llevarse la copa del mundo gracias a su poderío en la delantera.
Un último empujón por parte de “Chicarrito” Hernández permitía establecer el gol de la honra para México, y la amargura sugerida por los errores al principio del encuentro. Probablemente si no se hubiesen dado esas circunstancias hubiese sido un partido mucho más disputado. Debates aparte, lo cierto es que Argentina ha logrado superar todos los partidos disputados hasta ahora con gran eficiencia. Veremos si ante Alemania logran confirmarlo, pero lo que está claro es que la venganza de México tendrá que esperar.
lunes, 28 de junio de 2010
Octavos de final; Alemania 4-1 Inglaterra: Larrionda empaña la venganza alemana

Con ese aliciente extra arrancaba un partido de lo más prometedor, aunque ligeramente basculado desde el inicio al bando germano, por su dinamismo, entrega y perseverancia, exhibido con creces en la primera fase y contrastante con la racanez defensiva del juego inculcado por Capello a los pross. En las retinas de los aficionados, aquel estudiado tanto de Hurst apuntaba con lupa al colectivo arbitral, comandado por el uruguayo Jorge Larrionda.
emanes llevaron a la perfección la máxima de su míster, y sirviéndose de fieras contras, terminaron por azotar de nuevo a la media hora con una jugada de libro remachada por Podolski que a buen recaudo estará entre las mejores del Mundial. El dominio germano era evidente. En las retorcidas cabezas de Khedira, Özil y Schweinsteiger surgían multitud de inventos trabajados a las mil maravillas. En cambio, la cabeza que funcionó fue otra, la del central Matthew Upson, que hacía el sueño británico más factible dentro de su escasa posibilidad. Hasta ese momento. Hasta el momento en el que Larrionda quiso erigirse cómo juez involuntario (o voluntario) del partido. Así es el fútbol.Porque a partir de ese momento todo cambió. Inglaterra perdió toda su motivación, toda su ilusión, quebrantada constantemente por los insulsos y conservadores esquemas de Capello. Y Alemania se creció, se cubrió de aires de revancha por el éxito arrebatado. Quería más, quería vencer, machacar y humillar a la pross. Ante tanto deseo y la abatida indisposición inglesa, la sentencia estaba al caer. Lo hizo personificada en un tanque de casi metro noventa de alto y de solo 20 años, Thömas Muller, en sendos y labrados contraataques en los minutos 67 y 70. La renta pudo de sobra haber sido mayor, pero los de Löw terminaron por comedirse. Schweinteiger, Klose, Podolski, Özil, Marin, Khedira, Lahm, Muller. Dan miedo. Mucho miedo. Ahora les espera Argentina. Titánicas noticias para un Mundial que poco a poco se va entonando.
Octavos de final; Uruguay 2-1 Corea del Sur: Los herederos del Príncipe.
Y veinte años después, Uruguay volvió a soñar. Dos décadas es mucho tiempo en el ostracismo para una de las selecciones históricas del fútbol mundial, para la primera campeona del mundo. Ni comparecieron en la última cita mundialista, y apenas se notó su presencia en Corea y Japón. Anteriormente, tenemos que remontarnos a los tiempos del 'Príncipe'. La última vez que la selección 'charrúa' ofreció un nivel competitivo lo hizo de la mano del gran Enzo Francescoli, el ídolo de grandes genios modernos como Zinedine Zidane, a finales de la década de los 80. Desde entonces, en el país sudamericano, fanáticos del deporte rey, una verdadera religión allí, se ha vivido un preocupante período de decadencia tanto a nivel de selección como de clubes (buena prueba de ellos es que el último campeón uruguayo de la Copa Libertadores fue el Nacional en 1988) que ha provocado la pérdida de categoría del fútbol charrúa, que bajó hasta un segundo peldaño en la América Latina, por debajo de Argentina y Brasil.
nivel mundial como uno de los mejores arietes del planeta, icono uruguayo, que encara la recta final de su prolífica carrera deportiva después de haberse proclamado en dos ocasiones máximo artillero del fútbol europeo, una de ellas con el Villarreal, donde ha sido semifinalista de Liga de Campeones, y otra en el Atlético de Madrid, con el que ha conquistado la UEFA Europa League. Como se puede observar, una trayectoria impecable, adornada además por su paso por el Manchester United, con más pena que gloria, eso sí. El único punto negro en la trayectoria de Forlán han sido sus continuados fracasos con la selección nacional. Y es que en los últimos años 'la celeste' tampoco ha carburado ni siquiera contando en sus filas con un delantero como él, sumando batacazo tras batacazo en sus citas internacionales. Pero ahora, Diego parece haber encontrado al socio ideal en un chico menudo de veintitrés años que ha deslumbrado en la Eredivisie en las filas del Ajax. Luis Suárez, surgido de la fecunda cantera del Nacional, ha maravillado en Holanda desde que tomase tierra hace más de tres años, y, con su habitual sagacidad, Tabárez le ha mimado concienzudamente en los meses previos al Mundial para hacer de él una pieza básica en el esquema charrúa y un complemento para Forlán, urgido desde hacía tiempo de un compañero de andanzas en la delantera. El trabajo del seleccionador uruguayo ha tenido recompensa y ahora Suárez ha estallado en plena cita mundialista, dando lo mejor de sí mismo y haciendo que toda la selección celeste lo dé.
volvió a tomar la iniciativa, amenazando con remontar el encuentro en el tiempo restante. Pero cuando más arreciaba la tormenta sobre los charrúas, apareció Luis Suárez, a la salida de un córner, para fabricar una obra maestra de disparo que se coló pegando en la cepa del poste largo de Jung-Sung Ryong a falta de apenas diez minutos para la conclusión. Corea no pudo digerir el golpe y pululó por el terreno de juego sin rumbo fijo hasta el final, aunque tuvo también su oportunidad, que no aprovechó Lee-Dong Gook ante Muslera con un disparo muy deficiente. Ahí se acabó el encuentro.


