lunes, 28 de junio de 2010

Octavos de final; Alemania 4-1 Inglaterra: Larrionda empaña la venganza alemana

El espectáculo estaba servido en el Free State Stadium de Bloemfontein. Los Octavos de final seguían su curso de la forma más carismática posible: con el duelo europeo entre la tenaz Inglaterra y la potente Alemania. La emoción y expectación previas al partido eran máximas. Y no era para menos, pues en Alemania todavía resopla aquella funesta final del Mundial de Inglaterra 1966 en la que un gol incorrectamente validado al legendario Geoff Hurst, entonces delantero del West Ham, sobre el césped de Wembley, otorgaría la sabrosa gloria a los británicos.

Con ese aliciente extra arrancaba un partido de lo más prometedor, aunque ligeramente basculado desde el inicio al bando germano, por su dinamismo, entrega y perseverancia, exhibido con creces en la primera fase y contrastante con la racanez defensiva del juego inculcado por Capello a los pross. En las retinas de los aficionados, aquel estudiado tanto de Hurst apuntaba con lupa al colectivo arbitral, comandado por el uruguayo Jorge Larrionda.


Circunstancias de la vida, el caprichoso destino quiso que el encuentro, por un instante, fuese reminiscente de aquella final. Ocurrió cuando el partido deambulaba por el minuto 38 de juego. 2-1 en el luninoso para los teutones. Inglaterra totalmente volcada tras haber acortado distancias sólo un minuto antes. Entonces, un ostentoso disparo de la estrella del Chelsea Frank Lampard desde la frontal se introducía en la meta de Neuer tras golpear en el larguero. El esférico rebasó la portería por medio metro. El medio metro de la discordia. El medio metro que será recordado por siempre. Larrionda no decretó gol, no vio el balón entrar, al igual que sus asistentes. El desconcierto era descomunal, y un pensamiento generalizado comenzaba a brotar en los seguidores ingleses: el desquite alemán por lo ocurrido en Wembley, con el árbitro cómo protagonista especial.


Aunque una cosa no quita la otra. La desmoralización de los de Capello era más que entendible, mas no hubiese sido justo un empate en esos momentos. Desde el primer instante, Löw sabía que la única manera de aplastar la línea defensiva inglesa era haciendo gala de ese contragolpe del que tanto saben los Özil, Podolski o Klose. Aunque en primera instancia, le sobraron sus ideas. Un saque en largo de Neuer a los 20 minutos del pitido inicial propició un fallo colectivo en la zaga del que se aprovechó Klose para superar a Calamity James, último escollo en el sórdido y cegado orgullo de Capello ante una realidad llamada Almunia. Fue después de ello cuando, ante la turbación inglesa, los pupilos alemanes llevaron a la perfección la máxima de su míster, y sirviéndose de fieras contras, terminaron por azotar de nuevo a la media hora con una jugada de libro remachada por Podolski que a buen recaudo estará entre las mejores del Mundial. El dominio germano era evidente. En las retorcidas cabezas de Khedira, Özil y Schweinsteiger surgían multitud de inventos trabajados a las mil maravillas. En cambio, la cabeza que funcionó fue otra, la del central Matthew Upson, que hacía el sueño británico más factible dentro de su escasa posibilidad. Hasta ese momento. Hasta el momento en el que Larrionda quiso erigirse cómo juez involuntario (o voluntario) del partido. Así es el fútbol.


Porque a partir de ese momento todo cambió. Inglaterra perdió toda su motivación, toda su ilusión, quebrantada constantemente por los insulsos y conservadores esquemas de Capello. Y Alemania se creció, se cubrió de aires de revancha por el éxito arrebatado. Quería más, quería vencer, machacar y humillar a la pross. Ante tanto deseo y la abatida indisposición inglesa, la sentencia estaba al caer. Lo hizo personificada en un tanque de casi metro noventa de alto y de solo 20 años, Thömas Muller, en sendos y labrados contraataques en los minutos 67 y 70. La renta pudo de sobra haber sido mayor, pero los de Löw terminaron por comedirse. Schweinteiger, Klose, Podolski, Özil, Marin, Khedira, Lahm, Muller. Dan miedo. Mucho miedo. Ahora les espera Argentina. Titánicas noticias para un Mundial que poco a poco se va entonando.

Octavos de final; Uruguay 2-1 Corea del Sur: Los herederos del Príncipe.

Y veinte años después, Uruguay volvió a soñar. Dos décadas es mucho tiempo en el ostracismo para una de las selecciones históricas del fútbol mundial, para la primera campeona del mundo. Ni comparecieron en la última cita mundialista, y apenas se notó su presencia en Corea y Japón. Anteriormente, tenemos que remontarnos a los tiempos del 'Príncipe'. La última vez que la selección 'charrúa' ofreció un nivel competitivo lo hizo de la mano del gran Enzo Francescoli, el ídolo de grandes genios modernos como Zinedine Zidane, a finales de la década de los 80. Desde entonces, en el país sudamericano, fanáticos del deporte rey, una verdadera religión allí, se ha vivido un preocupante período de decadencia tanto a nivel de selección como de clubes (buena prueba de ellos es que el último campeón uruguayo de la Copa Libertadores fue el Nacional en 1988) que ha provocado la pérdida de categoría del fútbol charrúa, que bajó hasta un segundo peldaño en la América Latina, por debajo de Argentina y Brasil.


Sin embargo, una nueva generación de futbolistas uruguayos ha explotado, haciendo olvidar a la decepcionante hornada anterior, muy prometedora en sus comienzos pero un fracaso en su madurez, conformada por algunos proyectos de estrella frustrados como Recoba, Regueiro o Diogo. El gran referente de esta nueva generación no es otro que Diego Forlán, reconocido a nivel mundial como uno de los mejores arietes del planeta, icono uruguayo, que encara la recta final de su prolífica carrera deportiva después de haberse proclamado en dos ocasiones máximo artillero del fútbol europeo, una de ellas con el Villarreal, donde ha sido semifinalista de Liga de Campeones, y otra en el Atlético de Madrid, con el que ha conquistado la UEFA Europa League. Como se puede observar, una trayectoria impecable, adornada además por su paso por el Manchester United, con más pena que gloria, eso sí. El único punto negro en la trayectoria de Forlán han sido sus continuados fracasos con la selección nacional. Y es que en los últimos años 'la celeste' tampoco ha carburado ni siquiera contando en sus filas con un delantero como él, sumando batacazo tras batacazo en sus citas internacionales. Pero ahora, Diego parece haber encontrado al socio ideal en un chico menudo de veintitrés años que ha deslumbrado en la Eredivisie en las filas del Ajax. Luis Suárez, surgido de la fecunda cantera del Nacional, ha maravillado en Holanda desde que tomase tierra hace más de tres años, y, con su habitual sagacidad, Tabárez le ha mimado concienzudamente en los meses previos al Mundial para hacer de él una pieza básica en el esquema charrúa y un complemento para Forlán, urgido desde hacía tiempo de un compañero de andanzas en la delantera. El trabajo del seleccionador uruguayo ha tenido recompensa y ahora Suárez ha estallado en plena cita mundialista, dando lo mejor de sí mismo y haciendo que toda la selección celeste lo dé.

Buena prueba de ello ha sido el choque de octavos de final que ha medido las fuerzas de los sudamericanos y de uno de los dos supervivientes asiáticos, Corea del Sur. Era el momento de calibrar verdaderamente el nivel del combinado nacional uruguayo, que rayó a un altísimo nivel durante la fase de grupos, pero que no se había confirmado hasta entonces como un conjunto resolutivo en citas de eliminación directa. Pero si que lo fue. Pese a un inicio irregular del encuentro, en el que los coreanos estuvieron cerca de abrir el marcador merced a un magistral libre directo botado por Park-Chu Young que se estrelló en la madera, los charrúas consiguieron estabilizar el ritmo del partido a su interés, confiando en la inspiración de su tridente ofensivo, Suárez, Forlán y Cavani. No tardó en llegar, pues cuando apenas se habían disputado ocho minutos de partido, Luis Suárez remató en el segundo palo un gran centro de Forlán desde la derecha que no acertó a atajar Jung-Sung Ryong. A pesar del gol, los asiáticos se repusieron y comenzaron a encerrar a la selección celeste, que se sustentaba gracias a la seguridad de su capitán Lugano y su compañero de zaga Godín, muy contundentes en el corte en cada acometida de los coreanos. Los dos flancos mayores de peligro los constituyeron, durante toda la primera mitad, los dos laterales, Cha-Du Ri y Lee-Young Pyo, que se prodigaron en ataque con gran frecuencia aunque sin suerte.

Tras la reanudación, el balón siguió siendo coreano, y las ocasiones, también. Sólo el desacierto de la selección oriental hizo que Uruguay mantuviese su ventaja durante el primer cuarto de hora. Finalmente, el tanto del empate llegó, probablemente, en una de las jugadas con menos peligro y elaboración de Corea, tras un centro al área mal despejado por la zaga sudamericana que aprovechó Lee-Chung Yong para cabecear a las mallas ante la salida defectuosa de Muslera. Corea había empatado con todo merecimiento y quedaban veinte minutos para empezar de nuevo, con el encuentro igualado. No obstante, Uruguay siguió sin reaccionar tras el tanto recibido y Corea volvió a tomar la iniciativa, amenazando con remontar el encuentro en el tiempo restante. Pero cuando más arreciaba la tormenta sobre los charrúas, apareció Luis Suárez, a la salida de un córner, para fabricar una obra maestra de disparo que se coló pegando en la cepa del poste largo de Jung-Sung Ryong a falta de apenas diez minutos para la conclusión. Corea no pudo digerir el golpe y pululó por el terreno de juego sin rumbo fijo hasta el final, aunque tuvo también su oportunidad, que no aprovechó Lee-Dong Gook ante Muslera con un disparo muy deficiente. Ahí se acabó el encuentro.

Así, con este 2-1, el combinado nacional de Uruguay regresa a unos cuartos de final de la Copa del Mundo cuarenta años después, donde se verá las caras con la gran revelación del torneo, Ghana. Uruguay volverá a rememorar viejos tiempos.



sábado, 26 de junio de 2010

Es la hora de los más fuertes

Terminada la fase de grupos, los dieciseis equipos supervivientes se verán ante un gran desafío, un nuevo escollo hacia la mágica gloria, superar los Octavos de final, a los que el Mundial ha llegado tras una soprendente primera fase, que ha dejado patente la superioridad de selecciones como Holanda o Argentina, la capacidad para superponerse a los problemas de Alemania o España, la casta y tenacidad uruguaya, brasileña o estadounidense, las ganas de Japón, Ghana o Paraguay o el desparpajo de Chile o Eslovaquia, además de las impactantes aunque merecidas eliminaciones de las Italia, Francia, Dinamarca o Camerún, a las que se han unido otras más entendibles cómo la de la anfitriona Sudáfrica, o la de combinados tan perseverantes como pueden ser Serbia o Costa de Marfil, encuadrada en el grupo de Brasil o Portugal. Así, los primeros compases de la competición han clarificado el dominio del fútbol sudamericano y americano sobre el resto, con seis combinados de los siete participantes clasificados (sólo Honduras se ha quedado en el camino), además de la decadencia de ciertas potencias europea, cómo las anteriormente mencionadas Italia o Francia, además de la Inglaterra de Capello, clasificada con un juego rácano y funesto (que está de moda en el Mundial, por cierto) en el último suspiro, el alucinante coraje asiático, con Japón y Korea del Sur como firmes candidatas a dar la campanada, o el fracaso de los países africanos, cuya participación en Octavos se ha reducido al combinado ghanés.





De este modo, los encuentros pertenecientes a la siguiente fase del Mundial con el respectivo pronóstico de nuestros expertos y que podrán seguir al máximo detalle desde aquí son los siguientes:




Sábado 26, 16:00: URUGUAY - COREA DEL SUR // PRONÓSTICO (1 X 2): 1

Sábado 26, 20:00: ESTADOS UNIDOS - GHANA // PRONÓSTICO: 1

Domingo 27, 16:00: ALEMANIA - INGLATERRA // PRONÓSTICO: 1

Domingo 27, 20:30: ARGENTINA - MÉXICO // PRONÓSTICO: 1

Lunes 28, 16:00: HOLANDA - ESLOVAQUIA // PRONÓSTICO: 1

Lunes 28, 20:00: BRASIL - CHILE // PRONÓSTICO: 2

Martes 29, 16:00: PARAGUAY - JAPÓN // PRONÓSTICO: 2

Martes 29, 20:00: ESPAÑA - PORTUGAL // PRONÓSTICO: 1



Por último, destacar que en Cuartos de final se medirán los vencedores de los partidos disputados en el mismo día, es decir, el vencedor del Uruguay - Corea del Sur lo hará con el del Estados Unidos - Ghana, y así sucesivamente. Pero esa ya es otra historia. Ahora toca disfrutar.

miércoles, 23 de junio de 2010

UNA X UNA: GRUPO D: Los socceroos buscan dar la sorpresa



Ser una de las selecciones más desconocidas del panorama futbolístico tiene sus ventajas. Australia bien pudo comprobarlo en Alemania 2006. El mundo entero quedó asombrado ante el buen papel de los socceroos en el mundial logrando su pase a octavos, y cayendo ante la mismísima Italia con la mínima diferencia que supone un penalti pitado en contra. Cuatro años más tarde, Australia tendrá la oportunidad de resarcirse con su presencia en Sudáfrica 2010. Desde luego, no lo tendrá fácil habiendo caído en un grupo tan fuerte (las otras selecciones de Alemania, Serbia y Ghana también tienen mucho que decir). De cuatro luchadores sólo saldrán dos ganadores...ciertamente la batalla se nos antoja interesante...


¿Cómo llega?


La selección australiana llega con las pilas cargadas, con la esperanza de al menos repetir la gesta que consiguió cuatro años atrás. Aunque el sorteo no les haya sido favorable, tienen muchos puntos a favor. Y es que los socceroos ahora son mucho más competitivos. De hecho, una de las primeras consecuencias que tuvo su extraordinaria labor en 2006 fue la de cambiar la confederación. Los australianos prefirieron competir en la zona asiática, donde existen equipos mucho más consolidados que en Oceanía, y esto se hizo pensando de cara al

Mundial de 2010.


Por ello, el conjunto ahora dirigido por el veterano entrenador Pim Verbeek está acostumbrado a un nivel de juego mucho más acorde al que supone un evento de tales características. La fase clasificatoria fue muy exitosa, habiendo desplegado un futbol muy eficaz. Pronto veremos si esta eficacia la consiguen trasladar al continente africano.



La estrella


Tim Cahill, mediocampista volante, es la revelación del equipo australiano. Militante en el Everton, se ha consolidado como la figura indiscutible del equipo de Oceanía, con 37 apariciones y 19 goles. Su rapidez y visión de juego se unen a su especialidad, los espacios cortos. Además, presenta una capacidad innata para sorprender en el juego aéreo, pese a su mediana estatura (1´78 m). Sin duda, será el referente para los socceroos.





El líder


Lucas Neill (Galatasaray) se presenta como el líder de los australianos. Su paso por la Premier League durante 15 años (considerada por muchos como las más competitiva y prestigiosa) es una garantía de seguridad para sus compatriotas. El defensa, actual estrella en el equipo turco tendrá como misión principal evitar los azotes de Alemania, Serbia o Ghana. Ardua tarea, pero no imposible. Su veteranía y experiencia lo avalan. Su juego fuerte y seguro lo convierten en una verdadera muralla para los rivales.


En Alemania 2006 ya fue protagonista, aunque de manera desafortunada, al provocar un penalti en octavos de final contra el italiano Fabio Grosso en el descuento. Aquella acción supondría el fin de muchos sueños australianos. Cuatro años después, el tiempo le ha dado una segunda oportunidad.

El conjunto de Verbeek es ahora mucho más sólido y Neill la pieza clave de la defensa. Veremos si segundas partes en el fútbol también pueden ser buenas.


El ausente


Australia es una de las pocas selecciones que ha sufrido bajas importantes.

El portero Brad Jones, suplente habitual del titular Mark Schwarzer, será la ausencia más destacada, aunque por circunstancias especiales. Su hijo de cuatro años ha sido diagnosticado con una grave enfermedad, y la FIFA ante estas circunstancias le ha otorgado un permiso especial para abandonar la que iba a ser su concentración en Sudáfrica.




Ojito con...


Harry Kewell es una de las alternativas de las que dispone Verbeek en el ataque. El ex del Liverpool sufrió una pubalgia esta temporada que le apartó de los terrenos de juego durante un largo período de tiempo. Ahora, ya recuperado, esperará su oportunidad para hacerse un hueco en el once inicial... y un jugador motivado suele ser muy peligroso para la defensa rival.




La veteranía de Brett Emerton, lateral del Blackburn Rovers, será otro de los pilares básicos en la zaga de los socceroos, y uno de los encargados en hacer llegar balones a la gran amenaza del equipo, Tim Cahill.

Pero especialmente, debería tratarse el desconocimiento o la indiferencia palpable en torno a esta selección. Ante Alemania, Serbia y Ghana, Australia parece tenerlo muy difícil, y las infravaloraciones finalmente podrían costarle caro a sus rivales.



El punto flaco


Las debilidades del conjunto australiano se concentran en el centro del campo. Allí se antoja muy difícil la distribución del juego ya que no existen jugadores que destaquen en esta faceta. La delantera podría verse inactiva si no se soluciona este problema, por ello, quizás los socceroos abusen del contragolpe, que ante una sólida defensa como la de Serbia podría ser terriblemente mortal y disiparía cualquier atisbo de esperanza para los de Oceanía.




Valoración experta


PORTEROS


Mark Schwarzer: 6

Adam Federici: 5


DEFENSAS


Scott Chipperfield: 5

David Carney: 6

Lucas Neill: 7

Michael Beauchamp: 6

Craig Moore: 5

Mark Milligan: 5

Luke Wilkshire: 6





CENTROCAMPISTAS


Mark Bresciano: 6

Tim Cahill: 7

Jason Culina: 5

Brett Emerton: 7

Richard Garcia: 6

Vince Grella: 6

Brett Holman: 6

Mile Jedinak: 5

Carl Valeri: 5

Dario Vidosic: 6


DELANTEROS


Josh Kennedy: 7

Harry Kewell: 7

Nikita Rukavytsya: 6



El pronóstico


Australia parece condenada a intentar lo imposible ante otras selecciones como Alemania o Serbia. En teoría es la más débil en este grupo D, pero como ya se sabe, en el futbol puede pasar de todo, y aun siendo un equipo que se encuentra en construcción puede generar a otras selecciones bastantes problemas. No olvidemos que Australia fue una de las grandes tapadas en el mundial de 2006, y que tan solo un penalti en el último minuto les privó de su pase a cuartos de final. Este año esperan superar esa gesta, que a simple vista para muchos sería prácticamente imposible. De momento la suerte no les acompañó en el sorteo de la fase de grupos. Pronto veremos si sobre los terrenos de juego es otra historia.



El entrenador



Pim Verbeek ha sido acusado en ocasiones de ofrecer al aficionado un juego aburrido y monótono. Sin embargo, es indiscutible la eficiencia que ha obtenido en la fase clasificatoria para el Mundial, ganando ocho encuentros consecutivos y logrando dejar la portería australiana imbatida en siete de ellos.



El ex ayudante de Guus Hiddink buscará dar la sorpresa en esta cita de Sudáfrica 2010. Ante su conjunto se encontrarán selecciones muy competitivas, pero su proyecto ya ha dado buenos resultados desde la marcha de Hiddink. Y si hay algo indispensable en una competición de tales características son, a la larga, los resultados. Que se lo digan a la actual campeona del mundo....


UNA X UNA: Bielsa y once más

No es ningún secreto que la selección chilena de fútbol sigue al detalle la pauta que marca su entrenador, el argentino Marcelo Bielsa. Nombrado seleccionador en Agosto del 2007, Bielsa ha conseguido hacer de su equipo un bloque integrado, en el que reina el buen ambiente y el envidiable toque maestro, y al que ha llevado él solito al 18º puesto del ránking FIFA. De récord.




¿Cómo llega?



La otra roja está atravesando por su particular momento de resurrección. Y es que tras el bronce cosechado en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, el combinado chileno cayó en desgracia. El progresivo adiós a la selección de hombres como Marcelo Vega, Iván Zamorano o Marcelo Salas extrapoló en sendos bochornos, como los recabados en las respectivas Copas América de 2001, 2004 y 2007, o en las fases clasificatorias para los Mundiales de Corea y Japón 2002 y Alemania 2006. El equipo parecía hundirse hasta puntos insospechados, pero entonces llegó Bielsa, con ese maravilloso tacto que ya le hizo grande con la selección argentina y que le evoca como uno de los mejores técnicos del mundo. Devolvió las ganas, el pundonor y la fe a un sentir totalmente descarriado para recobrar el reconocimiento internacional y conseguir la clasificación para Sudáfrica. Los amistosos de preparación también lo han aseverado. Ésta Chile es otra.


La estrella


Siempre y cuando le apetezca y su temperamento no se lo impida, el centrocampista Jorge, El Mago Valdivia está llamado a ser el auténtico director de orquesta del equipo. Su destreza con el balón es encomiable, su capacidad para destacar tanto en el centro del campo como en la mediapunta, soberbia, su visión, única, y sus dotes de mando, vitales. En cambio, su afán por recrearse en la mala vida, la fiesta desenfrenada y sus confesas broncas le han martirizado quizás demasiado duramente. Por ello, no es de extrañar que su deplorable irregularidad supere en ocasiones su habilidad con el esférico. Últimamente parece estar asentando la cabeza. De ello dependerá en gran medida el futuro chileno en la competición.


El líder


No hay mejor líder para un combinado que su capitán. Que su hombre más disciplinado, más motivador, más seguro. Más convincente. En el combinado chileno, esta responsabilidad recae en su guardameta, el portero de la Real Sociedad Claudio Bravo, auténtico portento y valladar del bloque y considerado, junto al brasileño Julio César, el mejor portero del continente americano. Dirige, ordena y coloca a sus hombres con una destreza pasmosa. Destila seguridad y confianza de pies a cabeza. Y no es para menos.


El ausente


Marcelo Bielsa no se ha dejado aplacar por la actitud punzante de la prensa chilena, pionera de una funesta campaña para la reinserción en el combinado de hombres talentosos y con peso en el combinado como son el correoso mediapunta del Flamengo Claudio Maldonado o el jovial centrocampista Luis Jiménez, y ha preferido seguir apostando por la tenacidad y perseverancia que aseguran ese bloque que con tanto mimo ha logrado formar, y en el que tampoco parece tener cabida, para desconcierto generalizado, el joven meta Cristopher Toselli, que a sus 22 años, pese a haberse convertido en todo un fijo en las convocatorias de Bielsa hasta la fecha, se quedará en la cuneta en beneficio del veterano Luis Marín, circunstancia similar a la sucedida con el lateral Roberto Cereceda, que tampoco será de la partida.




Ojito con...

La selección chilena contará con diversos flancos abiertos a seguir. Por un lado, habrá que observar hasta dónde puede llegar la habilidad goleadora del Chupete Suazo, exponente mayoritario de la salvación final del Zaragoza, o del talentoso extremo del Udinese Alexis Sánchez, mientras que por otro, será preciso comprobar si, de una vez por todas, hombres cómo Matías Fernández o Mark González pueden llevar a cabo su eclosión definitiva. Además, el Mundial será el momento perfecto para que se dejen ver los grandes jóvenes valores chilenos, léase Mauricio Isla o Jean Beausejour. Mucho cuidadito con ellos.


El punto flaco


En numerosas ocasiones, al combinado de Bielsa le traiciona la ansiedad y el nerviosismo. Ese anhelo tan constante como intranquilo por mantener el resultado o anotar un tanto. Sobre todo, cuando con el transcurrir del juego, el cansancio comienza a hacer mella. El elenco chileno deberá aprender a controlar su carácter si quiere hacer algo grande en la competición.



Valoración experta


El grupo de redactores de la página ha calificado a Chile del siguiente modo:



PORTEROS

Claudio Bravo (Real Sociedad, ESP): 7
Miguel Pinto (Universidad, CHI): 6
Luis Marín (Unión Española, CHI): 6

DEFENSAS

Pablo Contreras (PAOK, GRE): 6
Ismael Fuentes (CD Universidad Católica, CHI): 6
Gary Medel (Boca Juniors, ARG): 7
Gonzalo Jara (West Bromwich, ING): 7
Waldo Ponce (CD Universidad Católica, CHI): 6
Arturo Vidal (Bayer Leverkusen, ALE): 6

CENTROCAMPISTAS

Carlos Carmona (Reggina, ITA): 7
Mauricio Isla (Udinese, ITA): 8
Marco Estrada (Universidad, CHI): 6
Matías Fernández (Sporting Lisboa, POR): 7
Gonzalo Fierro (Flamengo, BRA): 7
Rodrigo Millar (Colo-Colo, CHI): 6
Rodrigo Tello (Besiktas, TUR): 6
Jorge Valdivia (Al-Ain, EAU): 8

DELANTEROS

Jean Beausejour (América, MEX): 7
Mark González (CSKA de Moscú, RUS): 7
Fabián Orellana (Udinese, ITA): 7
Esteban Paredes (Colo-Colo, CHI): 7
Alexis Sánchez (Udinese, ITA): 8
Humberto Suazo (Monterrey, MEX): 7


El pronóstico


Si el decurso del grupo es el esperado, Chile está llamada a disputarse el segundo puesto del grupo con la incombustible Suiza, toda vez que, España ocuparía el primer lugar. Pero en esto del fútbol es sabido de sobra que las cosas pueden dar muchas vueltas.




El entrenador

Marcelo Bielsa ha cambiado por completo la cara al equipo chileno. La nación ahora se arquea en un positivismo más que esperanzador, adulando sin tapujos al hombre que les ha llevado a un juego directo, sencillo, bonito y encomiable. Al pionero del resurgir chileno, al mismo hombre que les está guiando correctamente hacia una grandeza venidera. Sus chicos confían y creen en él a todos los efectos. El país, igual. Y no es para menos.

lunes, 21 de junio de 2010

Cambio de formato

Debido a la falta de tiempo y organización, los resúmenes y análisis de los partidos se producirán a partir de Octavos de final, y no desde la primera fase como hemos venido haciendo las primeras jornadas mundialistas. Hablaremos sin tapujo de cada grupo tras la primera fase, matizando con ello cómo vemos a cada conjunto clasificado para encarar las eliminatorias posteriores, y hasta entonces, continuaremos trabajando en el estudio más exhaustivo de cada selección.


La dirección

jueves, 17 de junio de 2010

GRUPO B: Messi y Corea disipan los fantasmas

Arrancó la segunda jornada del Mundial, la primera del Grupo B, con sus flancos abiertos, el Argentina-Nigeria y el Grecia-Corea del Sur, y lo hizo clarificando dos claros dilemas: la discutida relevancia de Messi en la albiceleste y el incertidumbroso papel del conjunto asiático en la competición.




El primero de ellos lo desmenuzó el propio jugador del Barça, que tomó la faceta del desequilibrante extremo que fascina al mando de Guardiola y supo romper los esquemas Lagerback, y con ello la templanza de todos sus hombres. Leo fue un auténtico huracán, un eléctrico todoterreno que arrasó con todo y que desentrañó el debate acerca de su importancia y sacrificio en los planes de Maradona. Las grandes habilidades bajo palos de Enyeama impidieron que la Pulga estrenara su casillero goleador, paradoja que fue la que le impidió cumplir un auténtico partidazo. Messi fue dueño y señor del choque, el espíritu de su selección, el clamor de la grada ante el estruendo de las vuvuzelas. El encargado de atenazar a una estupefacta aunque atrevida Nigeria, por debajo en el marcador desde el minuto 6. Culpable de ello fueron las dotes acrobáticas de Heinze para adornar un inclemente testarazo a la escuadra a la salida de un córner.




Aunque poco más tardó la selección surcoreana en resolver su problema. Lo justo para que los pupilos de Huh Jung-Moo dejasen claro a una triste Grecia que no van de farol y que han llegado a este Mundial para hacer algo grande. Quizás no a repetir las semifinales de su Mundial de 2002, pero sí a llegar a ser un equipo a tener en cuenta en la coyuntura. A ello ayudaron los despistes defensivos del combinado de Rehhagel, que, en sendos errores, encajaron dos goles perfectamente evitables y que sacaron a relucir las carencias y crisis del fútbol griego. Dejaron al central Lee Jung-Soo rematar a sus anchas un balón por alto a los siete minutos de juego y permitieron al mediapunta del Manchester Park Ji-Sung tras el descanso tener su momento de gloria al colaborar en el engalamiento de una de las mejores jugadas vistas en la competición hasta la fecha y culminada del mejor modo posible. Un merecidísimo 2-0 que impulsa a un sorprendente combinado y que deja contra las cuerdas a Grecia, que destapa así su evidente ausetiridad, apoyada en el implacable envejecimiento de un bloque prácticamente calcado a aquel que ganó la Eurocopa en ese lejano 2004.